Pastoral de Enfermos y Exequias

Vista a enfermos y Comunión

«¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, el serán perdonados. Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados.»

(St 5,14-16)

Al entrar en Cafarnaúm, se le acercó un centurión y le rogó diciendo: «Señor, mi criado yace en casa paralítico con terrible sufrimientos.». Dícele Jesús: «Yo iré a curarle.» Replicó el centurión: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: ‘Vete’, y va; y a otro: ‘Ven’, y viene; y a mi siervo: ‘Haz esto’, y lo hace.» Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado a nadie una fe tan grande. Y dijo Jesús al centurión: «Anda; que te suceda como has creído. » Y en aquella hora sanó el criado.»

(Mt 8,5-10.13)

Si tienes algún enfermo en casa y deseas que los sacerdotes lo visiten, avísales : 956 87 72 16 o en horario de despacho parroquial.